La CEPAL sacó el cálculo del impacto económico de El Niño.
Ya sabes, el fenómeno en el que el agua del Pacífico ecuatorial se calienta de más y eso produce una cascada de efectos.
Y ya habíamos hablado de él porque apunta a pegar con su mayor fuerza desde que la NOAA tiene registro para entre este año y 2027.
Según dos estudios que cita la CEPAL, el de 1997-98 le quitó al mundo entre 2.1 y 5.7 billones de dólares de ingreso. Billones de los nuestros: millones de millones.
¿Y para América Latina y el Caribe? Un Niño extremo costaría 2% del PIB de la región, acumulado en unos tres años. La mitad se iría en el primero.
Es una estimación con mucho margen, de 0.3% a 3.9%, y la propia CEPAL la plantea como un escenario conservador.
Además, podría sumar hasta 4.8 millones de pobres hacia 2030.
¿Por qué?
Campo: sequías en unas zonas e inundaciones en otras, que pueden golpear cosechas y ganado.
Pesca: dejan de subir las aguas frías llenas de nutrientes y hay menos peces. En el de 1997-98, las capturas de la región cayeron 26.9% contra los dos años previos.
Luz: en varios países, más de 70% de la electricidad sale de hidroeléctricas. Con menos lluvia, baja la generación: en Colombia, eso subió el precio de la luz en 2023-2024.
¿Y México?
Otoño: arranca más seco, pero termina con más lluvia en el centro-norte y noreste.
Invierno: más frentes fríos y más humedad, especialmente en el norte y centro del país.
Primavera: más calor y menos humedad; terreno perfecto para que aumenten los incendios forestales.
Es el patrón típico, no un pronóstico.
¿Qué significa para ti?
Si compras granos: los escenarios que cita la CEPAL apuntan a trigo duro y maíz más caros en el mercado internacional, con mucha incertidumbre todavía.
Si tu negocio depende de la luz: de las grandes ciudades que analizó la CEPAL, la Ciudad de México es la tercera con más riesgo de que el calor suba la demanda eléctrica a fin de año.
Si estás en turismo o seguros: El Niño tiende a activar más los huracanes del Pacífico. Para el Atlántico, la NOAA le daba 55% de probabilidad a una temporada más floja.
Así que si este invierno llueve cuando no toca, ya sabes a quién echarle la culpa.


