Vender más nunca había dolido tanto.
Si fuiste al centro comercial el fin de semana, seguro lo viste a reventar. Pero es una ilusión óptica. La caja registradora suena, pero las ganancias se están yendo por la coladera.
Checa la radiografía de los primeros nueve meses del 2025:
Liverpool: Ingresó un dineral. Fueron 150,000 millones de pesos, un 7.5% más; la bronca es que su ganancia real se desplomó un 29.1%.
Sanborns: Apenas creció 0.8% en ventas, y el golpe en utilidades fue del 22%.
Palacio de Hierro: Es el menos raspado. Vendió 11% más, pero ni así se salvó de caer un 4%.
Resumen: todos pierden. En el Financiero notaron la tendencia y analizaron por qué:
Primero: Gastos de operación subieron 11.5% en el caso de Liverpool.
Entre el alza al salario mínimo y la nueva plataforma logística de Liverpool, Arco Norte, están gastando doble. Básicamente, están pagando la mudanza mientras siguen viviendo en la casa vieja.
Sanborns no canta mal las rancheras: gastó 8.3% más en nuevos sistemas tecnológicos.
Segundo: hay ropa parada. Liverpool frenó aperturas de tiendas previstas y eso generó acumulación de inventarios. Ropa que no rota rápido es dinero congelado.
Tercero: Liverpool admite que apartó 1,359 millones de pesos solo para cubrir cuentas incobrables. Su morosidad ya pegó en 4.4%. O sea, están fiando, pero no están cobrando.
¿Por qué importa?
Las tiendas departamentales sirven como termómetro de la clase media mexicana.
Si ellas aumentan reservas por impago, significa que la clase media mexicana está topando su tarjeta de crédito.
Es decir: quizás veas más mercancía en liquidación de lo normal.
Tú aprovecha, pero con cuidado: recuerda que los meses sin intereses son muy bonitos hasta que llega enero y la tarjeta te saluda con un “tenemos que hablar”.


