Así nomás, Estados Unidos acaba de nombrarse guardián del estrecho de Ormuz.
Ya sabes: ese estrecho por donde pasa 20% del petróleo del mundo. Es una de las arterias marítimas más importantes para el comercio global.
¿No es ilegal o algo? De hecho, sí. Lo dice el derecho internacional y el secretario de Estado lo reconoció también.
Pero igual esto está avanzando al mismo tiempo que Estados Unidos lleva tres días bombardeando Irán.
Obvio, el Brent se volvió loco y pegó un salto de casi 10% en un solo día. Es su mayor brinco en más de seis años.
Y aquí lo que nadie vio venir: el oro, el refugio de toda guerra, en vez de volar se desplomó. Anda cerca de 4,070 dólares, un 26% abajo de su récord de enero.
¿Por qué? El mercado le teme más a la Fed que a los misiles. Petróleo caro enciende la inflación, la Fed sube tasas para apagarla, y el oro, que no paga intereses, deja de brillar. Las apuestas a un alza de tasas en septiembre saltaron de 63% a 72% en una semana.
¿Y a nosotros?
Además de que petróleo caro no es buena señal para la inflación, ojo que esta semana ya subió el estímulo al IEPS de la gasolina. Todo para que no lo sintamos en el tanque.
Los números:
Magna: el estímulo subió de 0.71 a 1.07 pesos por litro. Pagas 84% del IEPS.
Diésel: de 1.31 a 1.93. Pagas 74%.
Premium: sin subsidio, paga el 100%.
¿Qué significa?
Si el crudo no para, el subsidio no aguanta para siempre: o sube la bomba, o el hueco se tapa con otros impuestos.
Y si sube la Fed las tasas, el dólar se fortalece y el peso suele bajar.
Total que Trump acaba de inventar el primer estrecho con caseta de cobro. Nomás le falta el TAG.


