Le bastó un día.
SpaceX salió a la bolsa el viernes y la acción se disparó casi 20%. Fue el debut más grande jamás registrado: levantó 75,000 millones de dólares, el doble del récord anterior (Saudi Aramco en 2019, ya ajustado por inflación).
La radiografía del día:
Abrió en 150 dólares, 11% arriba del precio de salida.
Por la mañana llegó a subir 30%.
Cerró en 161.11, con la empresa valuada en más de 2 billones de dólares.
La demanda rebasó los 350,000 millones: cuatro veces más compradores que acciones a la venta.
Para que lo dimensiones: de un día para otro, SpaceX se volvió la sexta empresa más valiosa del mundo.
Ahora solo la superan Nvidia, Alphabet, Apple, Microsoft y Amazon.
Y sí: la fortuna de Musk pasó el billón de dólares (un millón de millones). Es el primer humano que llega ahí. Equivale a siete Warren Buffetts juntos o al triple que el segundo lugar, Lary Page. También al presupuesto de la NASA 41 veces.

Índice de multimillonarios de Bloomberg.
No fue el único: más de 4,400 empleados y exempleados se volvieron millonarios de golpe. Y Robinhood se cayó por la avalancha de gente queriendo comprar.
¿El detalle incómodo? SpaceX pierde dinero. El año pasado perdió 4,900 millones, después de ganar 791 millones en 2024, todo quemado en inteligencia artificial, donde su chatbot Grok va detrás de la competencia.
Encima, el New York Times revisó más de 600 promesas que Musk ha hecho sobre sus empresas y solo cumplió a tiempo el 19%. Aun así, la gente compró.
¿Por qué importa desde acá?
Porque esto fue el ensayo general. OpenAI y Anthropic ya metieron papeles para salir a bolsa este mismo año, las dos cerca del billón de dólares.
Son eventos de riqueza generacional, le llama el Times.
De hecho, con las tres salidas habrá cerca de unos 20 nuevos multimillonarios.
Si ahorras para el retiro: tu Afore va a cargar un pedacito vía fondos indexados, quieras o no. Hoy SpaceX, mañana las otras dos.
Si tienes negocio o levantas capital: hoy se financia el relato, no el balance. SpaceX perdió 4,900 millones y aun así protagonizó el debut más grande de la historia.
Lo curioso: en la bolsa de hoy, perder miles de millones dejó de ser un defecto; es parte del argumento de venta.


