Dicen que ahora sí va la buena.
Y le acaban de hacer cambios.
De entrada, lo básico: la ley ahora diría que cualquier trabajador, no solo el de home office, no tiene que contestar ni correos, ni llamadas, ni mensajes al terminar su jornada laboral.
Y, obvio, tampoco en vacaciones.
La reforma anda ahorita caminando en el Senado. Ahí la cambiaron y ahora dice que:
Una vez aprobada, entra en vigor en 180 días. Para que empresas se preparen. Antes del cambio iba a aplicar desde el día siguiente de aprobada
Si trabajas desde casa con horario flexible, también aplicaría en tus pausas. Eso sí: tienen que estar en papel, en el contrato colectivo o el reglamento.
No sale de la nada. Este año ya se aprobó bajar la jornada de 48 a 40 horas, dos por año hasta 2030, y que las empresas lleven registro electrónico de tu jornada.
Traducido: ya te van a contar las horas dentro del horario. Esto cuida las de afuera.
Y esto no es invento mexicano. Antes llegaron:
Francia, desde 2017: las empresas de 50 empleados o más tienen que negociar reglas de desconexión.
España, desde 2018: derecho para todos y una política interna en cada empresa.
Portugal, desde 2022: el jefe tiene que abstenerse de contactarte en tu descanso, salvo fuerza mayor. Multas pueden ser de hasta 9,600 euros.
Colombia (2022): no respetarlo puede contar como acoso laboral. Eso sí, deja fuera a directivos y cargos de confianza.
¿Qué significa para ti?
Si eres empleado: no contestar fuera de horario tendría respaldo en la ley, no solo en la buena onda de tu jefe.
Si tienes equipo a tu cargo: tu audio de las 10 de la noche podría quedarse sin respuesta. Con la ley de su lado.
Si llevas RH o tienes una pyme: te viene un documento obligatorio más. Ve haciendo inventario de quién le escribe a quién fuera de horario.
Para todos: la nueva versión anda en Senado y falta que se apruebe por todo el Congreso.
Nuestros papás salían de la oficina y nadie los localizaba hasta el día siguiente. Resulta que eran pioneros.


