Y con todas las de la ley.
El nuevo banco en México es la fintech más valiosa de Europa.
Leíste bien: “banco”. No Sofipo; no una wallet. Juega ahora en la misma liga de BBVA o de Banorte, pero sin sucursales.
¿Qué significa?
Para el usuario de a pie parece lo mismo (una app bonita).
En el fondo, tienen el seguro de depósito del IPAB. Al ser banco, el dinero queda protegido por más de 3 millones de pesos. Sofipos protegen hasta cerca de 200,000.
Al ser banco, no tiene topes de depósitos mensuales.
Traducción: Revolut puede ir tras las nóminas de directivos y cuentas de empresas grandotas.
La estrategia de entrada es agresiva (y con cartera abierta): Revolut capitalizó su operación con 100 millones de dólares (más del doble del mínimo regulatorio) para demostrar solvencia.
Y el gancho de rendimiento es este:
Ofrece hasta 15% anual a la vista. Límite de hasta 25,000 pesos. Como Nu.
Si tienes menos de 25,000 pesos: te pagan el 15%. Entre 25,000 y 1 millón de pesos baja al 7.5%. Arriba de 1 millón cae al 5%.
¿Por qué importa?
México es el laboratorio.
Es el primer lugar donde Revolut llega como banco fuera de Europa. Si el modelo funciona acá (donde tenemos baja bancarización y alta adopción digital) será el mapa para conquistar India y América Latina.
Para ti: si eres de las personas paranoicas (como yo) que tienen ahorros divididos en 5 apps distintas por miedo a rebasar el seguro de los 200,000 pesos, no más. Ahora podrías consolidar montos mayores en un lugar.
La meta: Juan Guerra, CEO de Revolut en México, dice que van por 2 millones de usuarios este año y lanzamientos de nuevos productos cada dos semanas. Para pymes, habrá cosas nuevas en 2027.
En la banca, la competencia acaba de ponerse más difícil (y divertida).


