Uno de cada siete adultos en México ya trae la tarjeta morada en la cartera.
Y ahora es la tarjeta morada de un banco. Hecho y derecho.
Comisión Nacional Bancaria y de Valores aprobó que Nu ahora será un banco y, de golpe, acaba de convertirse en el banco nativo digital del país.
Chance no tienes nada que ver con Nu. Así que ahí te va el caminito:
Llegó en 2019 con una tarjeta de crédito y en 2022 se volvió Sofipo, ya con permiso de guardar tu dinero.
Pidió ser banco en octubre de 2023, se lo dieron en abril de 2025 y aún faltaban auditorías. Casi tres años.
¿Qué cambia si ya la usas? Por ahora nada.
Lo que sí es que Nu tiene 30 días naturales para hacer los cambios necesarios para ser banco.
Lo más importante está tras bambalinas: Nu adquiere superpoderes que no tenía como Sofipo. Entre ellos:
Tu ahorro entra al seguro del IPAB, que cubre poco más de 3.5 millones de pesos por persona. Eso es confianza ganada de inmediato.
Llegan las cuentas de nómina, el producto con el que los bancos amarran de por vida a muchos clientes. Yo tengo mi primera cuenta de nómina todavía y quizás debería cancelarla.
¿Y quién es Nu?
El gigante brasileño de la banca digital. Cerró 2025 con 131 millones de clientes en la región y una ganancia récord de 2,900 millones de dólares.
En México ya son 15 millones, y este año dejó de perder dinero por primera vez.
Y no llegó solo. Es el banco número 54 del país; los últimos en subirse fueron Revolut (el gigante londinense) y Plata (del italiano Neri Tollardo).
¿Por qué te importa?
Si tu banco es de los de toda la vida: te nació un rival de 15 millones de clientes que ya no solo pelea por la tarjeta, sino por la nómina, justo donde BBVA y Banorte te tenían cómodo.
Si estás fuera del radar bancario: aquí está la historia grande. El 54% de los clientes de Nu estrenaron con ella su primera tarjeta de crédito, y 78% viven fuera de las grandes ciudades. Esa bancarización digital acaba de agarrar turbo.
Al final, esto es más competencia. Y la competencia, usualmente, es buena noticia para todos.


