Es mucho para desgranar en los próximos días, pero ahí van los primeros números del Paquete Económico entregado ayer:
México espera ingresar 9.16 billones de pesos (+1.7% real contra el presupuesto de 2026), de los cuales 6.26 billones vendrán de impuestos (+3.9% real).
¿Y el gasto? 10.5 billones.
Espérate: ¿más gasto que ingreso? Sí, la diferencia se cubriría con deuda.
A Pemex le toca una transferencia de 81,100 millones, 69% menos que el año pasado.
La recaudación tributaria llegaría a 15.9% del PIB, máximo histórico. En 2006 andaba en 8%.
Ah, caray, ¿y de dónde sale tanta recaudación si no hay impuestos nuevos?
Lo que hay es un apretón a lo que las empresas grandes descuentan antes de pagar el impuesto sobre la renta: menos deducciones, menos intereses, menos pérdidas de años anteriores. Las chicas y medianas quedan fuera de las nuevas reglas.
El argumento de Hacienda: de 524 mil empresas que reportaron ingresos en 2025, seis de cada diez no pagaron un peso de ISR.
Y una cosita extra: más negocios chicos podrán entrar al régimen de impuestos simplificado: el límite para calificar sube de 3.5 a 5 millones de pesos de facturación al año para personas, y de 35 a 50 millones para empresas.
Y ahora vamos con el pronóstico para 2027. Dice Hacienda que:
El dólar promediará 17.9 pesos, arriba del 17.6 pronosticado este año.
Los Cetes a 28 días, el termómetro de qué tan caro está pedir prestado, cerrarán en 6%. Hacienda cree que cerrarán en 6.5% este 2026.
La inflación cerrará en 3%.
Y el PIB crecerá entre 1.5% y 2.5%. Para este año prometían 1.8-2.8%, pero ya lo recortaron a entre 1% y 2%
La panorámica:
La Ley de Ingresos pasa por las dos cámaras: diputados hasta el 20 de octubre, senadores hasta el 31.
El gasto nomás lo aprueban los diputados, a más tardar el 15 de noviembre.
Sheinbaum lo presenta hoy en Palacio Nacional y seguro seguirán lloviendo las noticias. Agárrate, serán horas movidas.


