El Financial Times acaba de revelar una incómoda verdad.
Donald Trump cree que al asfixiar a Venezuela, el régimen cubano caerá por falta de energía. Pero no contó con un plot twist: México entró al quite.
Según los datos, México superó silenciosamente a Venezuela como el principal proveedor de petróleo de Cuba en 2025. Mientras los envíos venezolanos colapsaban, Pemex abrió la llave.
Los datos duros:
México envió un promedio de 12,284 barriles diarios el año pasado.
Un aumento masivo del 56%.
Hoy, prácticamente uno de cada dos barriles de crudo que entran a la isla es mexicano.
La gráfica del Financial Times es muy elocuente:

La administración Trump ya tomó nota. En diciembre lanzó la advertencia diplomática: México "no está jugando un papel constructivo alineado con los objetivos de EE.UU." y pidió, no muy amablemente, que reconsideremos.
¿Por qué importa?
Porque el timing es pésimo.
Mientras México duplica su ayuda a Cuba, sus envíos de petróleo a Estados Unidos se han desplomado a la mitad (bajando a 519,000 barriles diarios).
Estamos en la antesala de la revisión del T-MEC. Digamos que hacer negocios con el archienemigo de tu socio principal justo antes de renovar el contrato es... vivir la vida al límite.
Ojalá la audacia cotizara en bolsa.


