De cada 100 pesos que pagamos en impuestos durante el primer semestre, 38 se fueron a pagar pensiones.
¿De cuánto hablamos? De 1.13 billones de pesos entre enero y junio, 5.28% más que el año pasado, ya descontada la inflación.
¿Qué significa eso, en español?
Que nunca se había gastado tanto en medio año en pensiones. Y es el tercer año seguido arriba del billón de pesos.
Eso es 34 de cada 100 pesos del gasto programable, o sea el dinero que paga la operación diaria y los servicios que recibes.
¿Por qué estamos creciendo tanto en pagar pensiones como país?
Las pensiones de los que cotizaron toda su vida costaron 831,735 millones y crecieron 2.7%. Las que se pagan por edad, sin importar si la persona cotizó en el sector formal, costaron 298,788 millones y crecieron 13% real.
La parte chica crece casi cinco veces más rápido. Ahí vive la Pensión de Adultos Mayores, 6,400 pesos bimestrales para 13.4 millones de personas, con meta de 14.1 millones este año.
Y esto no se resolverá pronto por una razón: demografía.
Hoy 17 millones de mexicanos tienen 60 años o más. Hacia 2034 ya habrá más personas mayores que niños menores de 12 años, y para 2050 serán 24 de cada 100.
Y dejamos de tener hijos: en la Ciudad de México la fecundidad ya es de 0.96 hijos por mujer.
En realidad, el verdadero apretón llegará en la siguiente década.
Entre 2030 y 2035 se jubilarán los trabajadores de la Ley 73 del IMSS, con pensión de por vida calculada sobre el promedio de su salario de los últimos años.
¿Por qué importa?
Si le vendes al gobierno: compites contra una partida que por ley no se recorta. El ajuste sale de la tuya.
Si tienes negocio: cuando esa cuenta crece más rápido que la economía, el dinero sale de más impuestos o de menos gasto en todo lo demás. No hay tercera.
Si vendes al consumidor: 17 millones de personas mayores hoy y 35 millones en 2050 también son un mercado. Salud, cuidados, vivienda y seguros son los que primero lo van a sentir.
Yo nada más digo: si vas a tener hijos, el país te lo va a agradecer.


