Nos despertamos de buenas.
La inflación cerró la primera quincena de junio en 3.55% anual, su sexta quincena seguida aflojando, y eso significa que ya vive en el rango objetivo de Banxico (entre 2% y 4%).
Hace un año andábamos en 4.51%, así que la mejora es real.
¿Quién hizo el trabajo pesado? La verdura.
Los precios del campo se desplomaron y jalaron todo el índice para abajo:
Chile poblano: -28%
Jitomate: -24%
Huevo: -4.5%
También cedieron el chile serrano, las uvas y el plátano. En la despensa, por fin, una buena.
Pero ojo, que aquí está la letra chica.
Lo que bajó es justo lo que sube y baja con cada lluvia. La inflación subyacente, el numerito que saca de la cuenta los precios más volátiles (comida fresca y energía) para medir la presión de fondo, bajó, pero sigue terca arriba del 4%. Quedó en 4.12% anual.
¿Y el Mundial? Acá se pone interesante, porque hay subidones relacionados al futbol:
Transporte aéreo: +13.75% en la quincena
Hoteles: +8.73%
Paquetes turísticos: +4%
Aguacate: +18.5%
Qué bueno que no soy turista.
¿Por qué importa?
Porque hoy, 25 de junio, Banco de México decide. Pasado el mediodía, decidirá la tasa de interés. Y si recuerdas bien, esa tasa es el precio del dinero que arrastra tu tarjeta, tu hipoteca y tu crédito de auto. Por ahora está en 6.50%.
El dato de la inflación le da argumentos a las dos posturas:
Si mira el 3.55%, se anima a seguir bajando la tasa. Crédito más barato, más ganas de gastar.
Si mira la subyacente pegada arriba del 4% y al Mundial calentando algunos precios, le pone pausa al recorte y el dinero caro se queda. Bancos ya le apuestan a esta pausa.
Y si vives del turismo, los restaurantes o los viajes, el Mundial es tu temporada alta: la gente está pagando 14% más por un vuelo y muchos no se inmutan.


