Y grises.
Mira: PPG (la dueña de Comex) espera triplicar este año sus ventas de pintura para centros de datos, según el New York Times.
La mayoría es gris. Y va sobre concreto gris y acero gris. PPG hasta les puso nombre a sus tonos: gris claro, gris y gris oscuro.
Total, como el centro de datos está lleno de máquinas, no de gente, pues da casi igual.
¿Y por qué tanta pintura?
Un centro de datos tiene generadores y baterías de respaldo que se pueden incendiar. La pintura protege el acero del fuego y del óxido, y los equipos de la estática.
Por eso va en todos lados: paredes, techo, estructura y fachada. Pintar un solo centro de datos puede costar de 3 a 8 millones de dólares.
Y obvio, la pintura (gris) contra incendios es un negociazo: sus ventas se dispararon. Con el calor se hincha y forma una capa gruesa que no deja que el fuego llegue al acero.
¿Y solo es la pintura?
No. También la grava que va en el concreto de pisos y cimientos, y los cables que llevan luz y datos a miles de servidores.
Traducido: la IA ya no solo enriquece a Nvidia. Su dinero ya llegó a lo aburrido de la obra.
¿Y en México?
Banamex calcula que la capacidad de los centros de datos pasaría de 279 megawatts a unos 1,730 en 2031. Seis veces más.
La mayor parte en Querétaro, que hoy ya tiene tres de cada cuatro.
Y la asociación de la industria proyecta 82,500 millones de dólares en construcción y equipo entre 2026 y 2031.
Todo eso va a necesitar pintura, concreto y cable. La pregunta es quién se los va a vender.
¿Qué significa para ti?
Si vendes material de construcción: hay que llegar antes de que empiece la obra. PPG trabaja con arquitectos e ingenieros desde el plano para quedar en la lista de materiales aprobados.
Si eres constructora: según PPG, un centro de datos se levanta en cerca de un tercio del tiempo de una obra típica de infraestructura.
Para todos: la luz puede retrasarlo todo. En México, conectar un centro de datos a la red tarda en promedio tres años.
Eso sí: ahí adentro nadie se va a pelear por escoger el color de la pared.


