Trump y Xi todavía no se sientan a negociar y Washington ya anunció un acuerdo: la tregua comercial se extiende hasta el 10 de enero. Vencía el 10 de noviembre.
La pactaron en octubre del año pasado en Busan. Bajó aranceles que, entre represalia y represalia, habían pasado de 100%. Y China se comprometió a volver a soltar los imanes de tierras raras (clave para motores eléctricos y electrónicos).
Xi ya llegó a Washington. Ayer Trump fue en persona a recibirlo al pie del avión, algo que los presidentes gringos rara vez hacen. Va el video.
Datazo: cuando Trump fue a Pekín en mayo, lo recibió el vicepresidente chino.
¿Qué más se espera de la cumbre de hoy?
Si todo va bien, tres cosas:
Menos aranceles para una lista de productos: bienes de consumo chinos (se habla de ropa y calzado) y agro, energía y equipo médico gringos.
Compras agrícolas de China.
Un canal para avisarse de incidentes graves con IA.
¿Y a México qué?
Entre enero y julio, México fue el primer proveedor de Estados Unidos, con 17 de cada 100 dólares en bienes que importó. En 2024 eran poco más de 15. China cayó al cuarto lugar, con menos de 8.
Los aranceles ayudan: cuando a China le cobran más, Estados Unidos le compra a otros, como nosotros. La Fed de Dallas calcula que ese desvío puede sumarle hasta 1% al PIB mexicano a largo plazo.
¿Qué significa?
Para el peso: cuando se anunció la primera tregua de esta guerra comercial, en mayo de 2025, el dólar se fortaleció y el peso perdió casi 1%. Y hoy también anuncia tasa Banxico.
Si fabricas ropa o calzado para Estados Unidos: son los productos chinos que, según reportes, podrían pagar menos arancel.
O sea, más competencia barata en tu mercado.
Para la negociación con Estados Unidos: la cuarta ronda se pospuso a octubre por la cumbre. Y Washington pide que le pongamos lupa a la inversión china.
Al final, en diplomacia, como en la familia, nadie olvida quién fue por quién al aeropuerto.


