¿Más?
Y mira en qué: ya no en coches, sino en chips y servidores, de los que mueven la IA.
Este es un chismazo que trae, en exclusiva, el Wall Street Journal.
Ahí se enteraron que Washington está pidiendo que cada equipo de cómputo traiga un mínimo de piezas hechas en Norteamérica. Igual que los coches, que necesitan 75% de contenido regional para cruzar sin arancel.
El objetivo declarado: que las empresas chinas no usen a México de puerta trasera.
A ellas Estados Unidos les cobra aranceles mucho más altos que a nosotros.
Todavía no hay número ni plazo, ni está definido si el contenido sería norteamericano o de plano estadounidense. Es propuesta temprana en la revisión del T-MEC y la cuentan personas cercanas a la negociación. La siguiente ronda podría ser en Washington la próxima semana.
¿Por qué el equipo de cómputo? Simple.
Esos productos que entran por Laredo, el cruce comercial más movido de Estados Unidos, eran 6,000 millones de dólares al año entre 2021 y 2023.
En 2024 ya eran 13,400 millones.
En 2025 ya eran 30,800 millones. Es un incremento de locos.
¿Y por qué es tan peligrosa la propuesta? Porque aquí ensamblamos, no fabricamos. Como hemos visto, la industria de ensamblaje de equipos ya exporta más que la de autos. Pero más de 95% de los insumos de la industria mexicana de cómputo y electrónica viene de fuera, contra cerca de 71% en transporte, según UBS.
Las piezas llegan importadas, se arman aquí y salen como exportación mexicana.
¿Qué significa?
Para quien ensambla aquí: Foxconn arma en México servidores y componentes de IA para Nvidia. Le pegaría según cuánto compre en Norteamérica y cuánto traiga de Asia.
Si tu empresa importa equipo: la industria advierte que sumar reglas de origen subiría el papeleo y el precio.
Para el gobierno: ya aceptó subirle aranceles a China y frenar la mercancía que solo pasa de largo por aquí. Lo que rechaza es exigir contenido estadounidense: dice que eso mataría el tratado.
Reglas de origen: el único trámite donde a un tornillo le piden su acta de nacimiento.


