Este es un negocio a punto de estallar.
Cofepris autorizó la semaglutida en tableta, que se venderá como Wegovy. Y seguro has escuchado hablar de él.
Primero… ¿Qué es eso de semaglutida?
Es la sustancia del Ozempic: imita una hormona que el intestino suelta al comer y le avisa al cerebro que ya estás satisfecho.
En simple: Novo ahora puede meter su medicamento estrella en más rincones del país sin depender de la inyección.
Ojo que no llega solo. En julio, Cofepris ya había aprobado la pastilla de Eli Lilly. Dos tabletas para bajar de peso aprobadas en menos de un mes.
Lo importante: ¿de qué tamaño es el negocio?
Alrededor de 37% de los adultos mexicanos vive con obesidad, y México ya es el mercado de mayor crecimiento de Novo: una cuarta parte de sus ventas en la región.
Para Novo, la obesidad pasó de 4% de sus ventas globales en 2020 a 22% en 2024.
El mercado mundial vale unos 66,000 millones de dólares al año. Para 2030 los pronósticos van de 80,000 a 150,000 millones, según a qué banco le preguntes.
Pequeño detalle: la semaglutida en pastilla no es nueva aquí.
Rybelsus ya se vende para diabetes, en dosis chica de 3 miligramos. Lo nuevo es la dosis de 25 miligramos, ahora autorizada para bajar de peso.
Y eso sí: ninguna de las dos pastillas está en farmacias todavía. Novo habla de los próximos trimestres; Lilly, de los próximos meses. Ninguna suelta precio.
¿Qué significa para nosotros?
Para el mercado: este negocio está por pasar de cero a cien en cosa de semanas.
Para Lilly: llegó primero y sigue sin precio; cada mes que tarde le regala terreno.
Para las marcas de comida: en Estados Unidos, los hogares con alguien en tratamiento recortaron 5.3% su gasto en el súper en seis meses, y las botanas saladas cayeron cerca de 10%.
La pregunta es: ¿qué otras industrias en México lo van a sentir cuando explote el uso de las pastillas GLP-1?


