EEn México, tenemos un talento especial para convertir crisis en… oportunidades de exportación.
Checa lo que Expansión encontró:
Mientras nosotros nos cuidamos la espalda, las empresas de EE. UU. ya sacaron la calculadora y el resultado es un festín de dólares.
Un análisis del Departamento de Comercio de EE. UU. confirma que somos su mercado más dinámico en cuanto a seguridad.
Y cómo no, con tremendos números: el mercado de seguridad física es de 2,630 millones de dólares para 2028. El pastel hoy es de 1,850 millones.
Es un incremento brutal de 42% en menos de cinco años.
¿Cuánto es eso de 2,630 millones de dólares? Casi cinco veces el presupuesto de Monterrey. O tres cuartas partes del presupuesto de la UNAM.
Un momento. ¿Seguridad física? ¿Qué es eso?
Desde cámaras para casas, servicios de seguridad para la bodega de tu empresa o hasta el lector de huellas de la recepción de tu edificio.
Y ojo: de todo el gasto, el reporte dice que solo el 40% se va a fierros (cámaras o biometría). El verdadero billete está en el 60% de servicios y monitoreo; no te venden el candado, te rentan la vigilancia.
¿Por qué importa?
Para tu utilidad: la seguridad dejó de ser un gasto de mantenimiento para volverse un costo operativo fijo.
Si vas a abrir una planta en el norte, ya no solo calculas la luz y el agua; ahora calculas la cuota de protección tecnológica que le pagas a Texas para que tus camiones lleguen a la frontera.
Y todos sabemos cómo algunas industrias le sufren con seguridad. Que le pregunten a los de la carne.
La conclusión de Expansión es que tal vez esto hable de algo más de fondo.
Con el presupuesto de seguridad pública bajando como 20% de 2024 a 2025, quizás la necesidad de seguridad simplemente se esté trasladando a personas y empresas.
Hay toda una industria salivando por ese dinero.


