Y pinta para ser un cambiazo para el sistema de pagos de este país.
¿Qué dice la ley? Que Hacienda elegirá los sectores donde tarjeta, transferencia o QR podrán ser la única forma de pago. No pone criterios ni nombra uno solo.
No más efectivo, pues. Donde diga Hacienda.
No es poca cosa en un país donde 85 de cada 100 usamos sobre todo efectivo para lo de menos de 500 pesos.
Lo que sigue:
Senado todavía debe aprobar (lo más probable es que lo haga en menos de un mes)
Cuando se publique, la ley entra en vigor al día siguiente. De ahí, Hacienda tiene 15 días para decir en qué sectores solo se podrá pagar en digital.
Luego, cada sector tiene otros 15 para poner sus reglas. La transición será gradual y sin fecha tope.
Ojo: el gobierno ya anunció casetas y gasolineras, aunque eso no viene en la ley.
¿Qué más trae? Gobierno federal, estados y municipios tendrán que prepararse para aceptar pagos digitales en trámites. La CURP digital podrá servir como identificación para contratar servicios financieros en línea.
Y Banxico podrá obligar a bancos y fintech con terminales a aceptar también QR. Vaya, vaya.
¿Qué significa para ti?
Si tu negocio cobra casi todo en efectivo: si tu giro entra a la lista, tendrás que dejar los billetes, al ritmo que marque tu regulador.
Si cobras con terminal: podrías sumar el QR, que para el gobierno es la ruta sin comisión.
Si la lista se queda en casetas y gasolineras: lo sienten sobre todo quienes manejan. Si tienes flotilla, se acaban los viáticos en efectivo para casetas y gasolina.
Para el gobierno: cada venta ya no hecha en efectivo deja rastro. Su apuesta: menos informalidad y menos evasión.
En simple: dependiendo del negocio, lo que está en vías de extinción es el “¿no traerá un billete más chico?”.


