El gobierno acaba de lanzar su proyecto de GovTech más ambicioso (y uno de los más caros) del sexenio: la Credencial del Servicio Universal de Salud.
A partir de este 1 de marzo, inicia el registro masivo para credencializar a 134 millones de mexicanos.
El objetivo es simple pero titánico: que tengas una sola identificación que sirva en el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o cualquier clínica pública.
Espérate. ¿Qué es eso de GovTech?
Fácil: es el uso de tecnología y datos para digitalizar la administración pública y hacerla más eficiente.
Ahora sí: ¿cómo funcionará la nueva credencial?
Físico y digital: te darán una tarjeta plástica, pero también vivirá en una App.
La clave es el QR: la tarjeta trae un código que da acceso a tu Expediente Clínico Electrónico.
Portabilidad: Tu historial (alergias, cirugías) viaja contigo digitalmente; adiós a las carpetas perdidas y al "tráigame sus estudios de 2015". Que levante la mano quien no le haya pasado en sector público.

Imagen de la nueva credencial de salud.
¿Por qué importa?
Eficiencia de Costos: Hoy el sistema quema dinero en duplicidades. Un paciente se hace una radiografía en el IMSS, pierde la placa, va al ISSSTE y se la hacen de nuevo. El historial único elimina ese desperdicio.
El Riel Financiero: Es el primer paso para que las instituciones se cobren entre ellas (para 2028).
En teoría, si el IMSS te atiende, le cobra la factura al ISSSTE internamente.
Pero aguas: el software aguanta todo, pero la infraestructura no. El éxito depende de los fierros: de nada sirve una app de primer mundo si la clínica rural no tiene internet para leer el QR.
Así que, crucemos los dedos para que la tecnología cumpla su promesa: Por fin tendremos una tarjeta inteligente que lee mi historial en segundos... solo para confirmar que, en efecto, lo que necesito es paracetamol.


