China decidió responder a los aranceles de Estados Unidos, poniendo los suyos.
¿Qué puso? Desde el 8 de septiembre, unos 700 productos estadounidenses pagarán 15%, 25% o 50% al entrar a Canadá: 20,000 millones de dólares en mercancía, con las mismas tasas que Washington le aplicó.
El acero y el aluminio estadounidenses pasan de 25% a 50%.
Y en la lista van también:
Quesos, pescados y mariscos, miel
Refrigeradores, congeladores y muebles
Maquinaria agrícola, papel y electrónica
De verdad está escalando.
Seguro te acuerdas que las pláticas se rompieron el viernes: Carney acusa que Washington pedía demasiado y buscaba destruir su industria del auto y del acero. El sábado entraron los aranceles estadounidenses.
El lunes Trump amenazó con 50% a todos los autos, camiones, autopartes y acero canadienses desde enero de 2027. Esto avanza a cada minuto.
¿Y nosotros? Mientras Canadá cerraba la puerta, Ebrard seguía en Washington y Sheinbaum dijo que es optimista de cerrar esta semana.
Sobre la mesa están: el 50% que pagan nuestro acero y aluminio, el 25% de los vehículos que no traen suficiente contenido regional, y el 10% de todo lo que queda fuera del T-MEC.
Dato de color: ayer mismo, Trump dijo que quiere cambiarle el nombre al lago Ontario para que se llame Lago América. Suena a broma, pero no lo es.
¿Qué significa para ti?
Si vendes línea blanca o muebles: el refrigerador estadounidense acaba de encarecerse hasta 50% allá, y el sustituto se fabrica aquí o en China.
Ya pasó en otras cosas: nuestras exportaciones a Canadá cerraron 2025 en 22,169 millones de dólares, 17% arriba.
Si estás en acero o autopartes: ese 50% y ese 25% son justo lo que Ebrard está negociando en Washington. Y si la amenaza de enero de subirle a los autos y el acero canadienses se cumple, la cadena automotriz de Norteamérica se reacomoda otra vez.
Para el país: esto ahora nos deja de frente con un Washington que ya no le tiene tanto respeto al T-MEC. En el mediano plazo, esto podría encarecer cualquier pieza que cruza tres fronteras.
Norteamérica: el bloque comercial donde los tres socios ya solo se hablan de dos en dos.


