Seis de las siete magníficas ya se confesaron ante Wall Street.
Los reportes trimestrales terminaron y el mercado repartió premios y castigos.
Ahí te van los números de lo que acabamos de atestiguar en las últimas dos semanas:
Apple (ganó 255,000 millones de dólares en valor de mercado): La gran ganadora del periodo. Su valor saltó de los 3.76 billones a los 4.02 billones de dólares. Recuperó el segundo puesto global y demostró que, cuando Apple dice que el iPhone tiene IA, la gente saca la cartera. Aunque todavía no sea muy cierto.
Microsoft (perdió 433,000 millones de dólares): el sablazo más fuerte. A pesar de reportar bien, su valor cayó de los 3.55 billones a los 3.12 billones. El mercado castigó el exceso de gasto en infraestructura.
Amazon (perdió 333,000 millones de dólares): Pasó de valer 2.58 billones a 2.25 billones. Aunque su nube crece, no fue suficiente.
Alphabet (perdió 183,000 millones de dólares): perdió el segundo lugar ante Apple. Su capitalización bajó de 4.03 billones a 3.84 billones. Google sigue bajo la lupa por el futuro de su negocio publicitario frente a los chatbots.
Si quieres echarle un vistazo a sus valores de mercado, van las gráficas del 28 de enero, previo a reportes, y del 10 de febrero, luego de reportes.

Top 5 empresas del mundo el 28 de enero.

Top 5 empresas del mundo el 10 de febrero.
¿Quién vendió más y quién menos? Ahí te va:
Mayor venta total: Amazon, con 213,400 millones USD.
Menor venta total: Tesla, con 24,900 millones USD.
Mayor utilidad: Apple, con 42,100 millones USD.
Menor utilidad: Tesla, con 800 millones USD.
Mejor crecimiento de ingresos: Meta, con un sólido 24%.
Menor crecimiento de ingresos: Tesla, con una caída del -3.6%.
¿Lo viste? Tesla perdió tres de tres. Con razón el giro de negocios a los robots Optimus.
¿Qué sigue?
Los días dramáticos terminaron... por ahora. Solo queda un pendiente: Nvidia. La empresa más valiosa del mundo presenta el 25 de febrero y es el examen final.
Si Nvidia falla, el optimismo de la IA se apaga; si vuela, nos vamos todos a la luna.
Por cierto, que Microsoft pierda en 10 días el equivalente a dos terceras partes de todo Walmart y siga siendo la cuarta empresa más valiosa del planeta; es el tipo de crisis existencial que me gustaría tener un lunes por la mañana.


