Y nadie les avisó que venía el golpe.
¿Qué pasó?
Imagina: te llega cargo de 15,000 pesos en tu tarjeta que no reconoces. Llamas al banco. Te dicen que demuestres que no fuiste tú. A todos nos ha pasado.
Hasta ahora, si no te presentabas a la audiencia en el juicio, automáticamente se asumía que sí habías hecho el cargo. Se llama "confesión ficta".
Eso se acabó. La Suprema Corte de Justicia de la Nación le entró al quite. Y dijo que bancos tienen que probar con documentos que fuiste tú quien hizo cada operación.
Para sumarle al drama, no es el primer golpe de la semana.
Hace unos días, diputados aprobaron nuevas reglas para cancelar tarjetas.
Antes llamabas a cancelar tarjeta. Te pasaban con 5 personas. Te ofrecían meses sin intereses. Te pedían ir a sucursal. Tardaban semanas. Ahora deberá haber un botón visible en apps 24/7 para cancelar. Y el proceso debe tomar máximo cinco días. Sin pretextos.
Y queda estrictamente prohibido andar mandando tarjetas que nadie pidió.
Si te llega una, no existe legalmente. No tienes que cancelarla ni pagar anualidad.
Es decir: a la banca se la traen entre ceja y ceja esta semana.
¿Por qué importa?
Para usuarios: en cobros raros, ya no tienes que probar tu inocencia. Ellos tienen que probar tu culpabilidad.
Para bancos: llegó en momento complicado. Ya de por sí andaban nerviosos con las acusaciones de lavado de Estados Unidos.
El chisme: según la especialista Jeanette Leyva Reus, el sector bancario no fue notificado de lo de la Corte. Ni lo vieron venir.
Los bancos están teniendo días difíciles. Casi tan difíciles como cuando intentas cancelar una tarjeta por teléfono y te ofrecen un plan especial solo para ti media decena de veces.
Ah no, espera. Eso ya no pueden hacerlo tampoco.


