Fuera del segundo tropiezo de la semana, la Bolsa Mexicana de Valores lleva más de 10 récords en lo que va del año.
¿Qué está pasando?
Los extranjeros se están cansando de Wall Street. Ahora quieren tortillas, cemento y bancos.
Checa:
El dinero foráneo arrasó entrando a México. Se inyectaron 1,465 millones de dólares al mercado accionario en el primer mes de 2026.
Según datos de Banco de México, ya hilamos cuatro meses de rachas positivas, algo que no veíamos con esta fuerza desde el verano de 2019.
La pregunta es: ¿por qué? Tres razones, según recopilan desde Axis:
Rotación de manual: Los inversionistas están sacando su dinero de las tecnológicas gringas para meterlo en sectores "de valor".
Sectores ganadores: El consumo (Alsea, Walmart, Bimbo) y los materiales concentraron el flujo. Tan solo el sector materiales registró entradas récord, según cifras oficiales.
El factor T-MEC: El optimismo por la renegociación del tratado está actuando como un imán de confianza.
Y claro, hay que sumar que a los metales les anda yendo muy bien y eso impulsa a las mineras mexicanas.
¿Qué sigue?
No es solo suerte; el saldo total de inversión extranjera alcanzó los 195,737 millones de dólares, el nivel más alto desde que se tiene registro.
Pero no todo es color de rosa.
El idilio depende de que la renegociación del T-MEC no se ponga tóxica. Por eso vale la pena estar al tiro con la nota del día cuando se trata de ese tema.
Parece que el futuro no era el metaverso, sino el pasillo de los lácteos. Wall Street finalmente entendió que, por más IA que tengamos, todavía no inventan un algoritmo que sepa disfrutar una concha con chocolate.


