No más beca general al precio del gas.
La Comisión Nacional de Energía tuvo que doblar las manos. Perdió en tribunales una lluvia de amparos de los gaseros y ya no habrá tope de precios.
Sí: el gas LP llevaba más de tres años con topes de precios impuestos por gobierno. Pero gaseros decían que eso iba en contra del libre mercado.
¿Qué quiere decir?
A partir del 21 de enero, las reglas cambian. Quienes consigan gas LP en bodegas o estaciones, el precio ya no tendrá topes.
Si te lo llevan a tu casa, ahí sí el precio sigue topado.
Entonces… ¿Por qué te va a doler si tú no vas a la estación? Porque medio México se mueve gracias a las estaciones de gas LP.
El transporte: Taxis, combis y fletes ligeros cargan ahí. Si sube su combustible, sube la tarifa o el costo de mover mercancías.
La garnacha: Los puestos de tacos, carritos y comercio ambulante rellenan sus cilindros ahí mismo.
Ya lo cachaste: son negocios que venden productos y servicios masivos y que tendrán que reajustar precios. Ojo con la inflación de febrero.
¿Qué sigue?
Para los mercados: La liberación es música para los oídos de las gaseras, que recuperarán sus márgenes de ganancia tras años de asfixia.
Para consumidores: el gas LP lo usan 8 de cada 10 hogares en México, así que el aumento pegará directa o indirectamente (también en transporte y abasto de mercancías).
Si tu taquero de confianza mantiene el precio de la orden con todo y copia en las próximas semanas, cásate. Ese nivel de amor y sacrificio financiero no te lo va a dar nadie más.


