Creíamos que la Inteligencia Artificial venía por los redactores y los diseñadores.
Nos equivocamos. Viene por los edificios.
¿Por qué?
Simple. Si la IA elimina trabajos de oficina, ¿quién necesita torres de oficinas?
Y entonces pasó la masacre del jueves.
CBRE (la empresa más grande del mundo que ayuda a rentar y vender oficinas) cayó 12.8%.
Analistas de Oppenheimer (banco de inversión que cubre el sector) se dieron cuenta que las únicas otras veces que CBRE cayó más fue durante COVID y durante la crisis del 2009.
Y los números siguieron bajando: el resto del sector comercial, entre corredores y propietarios de edificios de oficina, cayeron entre 5% y 11% el jueves.
Pausa. ¿Quién empezó con el miedo de los bienes raíces?
Redoble: Elon Musk.
La semana pasada dijo en un podcast que torres de oficinas llenas de trabajadores un día serán reemplazadas por IA. Su cita fue:
"Solía haber edificios enteros (20-30 pisos de humanos) solo haciendo cálculos. Ahora, ese rascacielos entero puede ser reemplazado por laptop con hoja de cálculo”.
¿Es el comienzo de una caída más dramática?
No se sabe. Las próximas horas lo dirán.
Lo cierto es que bienes raíces comerciales es el último sector en caer por algún pánico relacionado a IA. La última vez fue el software cuando Anthropic lanzó modelo para automatizar trabajo legal (la semana pasada).
¿Y ahora?
La paradoja es que CBRE reportó ganancias que superaron expectativas el miércoles. Ocupación de oficinas en ciudades principales sigue subiendo. Empresas como Amazon, JP Morgan y Goldman Sachs están forzando regreso a oficina cinco días a la semana.
Pero el miedo está en los contratos largos.
Cuando una firma renta de oficina por 10 años hoy, está apostando a que necesitará ese espacio en 2046. Y nadie sabe cuántos empleados presenciales habrá si la IA hace el trabajo que hoy requiere tres personas.
No tiene que eliminar 100% de plantilla. Con que reduzca 25%, ya sobran dos pisos del edificio.
El pánico probablemente es exagerado.
Pero cuando apuestas a 10 años y la tecnología cambia cada seis meses, la incertidumbre es real.


