Tenemos un tratado de libre comercio con la Unión Europea desde el año 2000. Se llama TLCUEM y lleva 26 años sin actualizarse.
Hasta ahora.
Los 27 países de la UE acaban de aprobar la versión modernizada y se firmará en una cumbre en Ciudad de México el 22 de mayo.
¿Qué quiere decir "modernizar"? Bajar más aranceles, abrir nuevos sectores y meter reglas que en 2000 no existían (comercio digital, materias primas para baterías, propiedad intelectual reforzada).
Eso es inyección de adrenalina pura para un montón de sectores económicos mexicanos.
¿Y por qué justo ahora? Mientras Trump amenaza con renegociar el T-MEC, México estrena un seguro europeo.
Esto es lo que cambia en tu economía real:
Queso, vino, cerdo, pollo, pasta, manzanas, mermeladas y chocolate europeo: México elimina aranceles de hasta 100%.
En la otra dirección: jugo de naranja, atún, espárragos, miel y productos cárnicos mexicanos ganan acceso ampliado al mercado europeo.
568 Indicaciones Geográficas protegidas. Adiós al "champán" embotellado en cualquier otro lado. Lo mismo para el jamón de Parma y el vino de Rioja.
Empresas europeas podrán participar en más licitaciones federales en México.
El viejo sistema de paneles arbitrales se reemplaza por un Sistema de Tribunales de Inversiones.
¿Por qué importa?
Si importas insumos europeos, tu margen respira: queso, vino, chocolate y embutidos bajan de costo en cuanto arranque el tratado.
Si produces lácteos, vino o carnes en México, viene competencia europea real al anaquel y a la barra del restaurante.
Si miras la jugada geopolítica, el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior proyecta 35% más comercio bilateral. México está diversificando por seguro, no por gusto.
El 22 de mayo se firma en CDMX. A mí me intriga más cuándo me va a llegar el primer descuento al pedir queso español.


