Compramos autos verdes como nunca en la historia. Y la mayoría jamás toca un cargador.
En el primer semestre se vendieron 95,037 híbridos y eléctricos en el país: 44% más que hace un año y el mejor primer semestre que se recuerde.
Los autos de siempre crecieron 1.4%; los verdes, 30 veces más rápido. Ya es más de 1 de cada 8 coches nuevos.
Pero "verde" no es una sola cosa. Son tres y la diferencia importa:
Híbrido: trae motor de gasolina y uno eléctrico, se carga solito y nunca lo enchufas. 65,805 vendidos, el 69% del total. El rey.
Híbrido enchufable: igualito, pero lo conectas para rodar un rato con pura pila. 15,464, disparado 207%.
Eléctrico puro: solo batería, cero gasolina, a fuerza lo enchufas. 13,768, y cada mes vende menos.
¿Por qué el eléctrico puro se atora y el híbrido vuela? Un dato lo explica todo.
Hay unos 60,000 puntos de carga en México, pero solo 7.3% son públicos. El resto están metidos en cocheras privadas. Si no tienes dónde cargar en tu casa, no tienes dónde cargar.
Por eso el mexicano se va por el híbrido: gasta menos gasolina y no pelea con un enchufe que no aparece. En esa cancha manda Toyota y en los enchufables lo hacen las chinas como BYD.
¿Por qué importa?
Si vendes autos o traes flotilla, el dinero está en el híbrido, no en el eléctrico puro. Y si soñabas con cargar en la calle, mala noticia: 7 de cada 100 enchufes, y ya.
Si prestas o das crédito: el auto verde ya es tu negocio, no un capricho ecológico. Más de la mitad se compra a crédito.
Si le entras a infraestructura o energía: ese 7.3% público es el hueco. El negocio que falta en México no es qué auto vender, es dónde enchufarlo.
Si armas o le provees a la industria: cuidado. La planta que vivía de exportarle eléctricos al mercado gringo está enfriándose (la producción cayó 57%).
Resulta que lo difícil no era convencer al mexicano de comprar eléctrico, sino hallar dónde enchufarlo.


