Washington dice que les estamos jugando chueco.
Un informe de la Casa Blanca coloca a México, junto con India y Vietnam, entre los tres grandes puntos de transbordo ilegal: mercancía china que cambia de identidad en un tercer país para entrar a Estados Unidos pagando menos.
¿Cómo se le hace? Reetiquetar, reempacar, refacturar o de plano declarar mal el origen.
¿Y por qué por aquí? Hagamos cuentas:
Un producto chino paga en Estados Unidos un arancel promedio cercano a 50%.
El mismo producto, si pasa por México y se presenta como que cumple el T-MEC, puede pagar cero.
El hueco que Estados Unidos calcula: 67,000 millones de dólares transbordados en 2025 por esos tres países, y 28,000 millones en aranceles que nunca se cobraron.
Y mucho de eso por nuestra culpa, según.
Matiz para leer bien el dato: esos 67,000 millones son de México, India y Vietnam juntos, y el informe no desglosa cuánto nos toca.
¿Dónde estaríamos haciendo la trampa? El documento señala el corredor Guanajuato-Querétaro, con motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores, y dice que compiten contra fábricas de Detroit, Grand Rapids e Indianápolis.
¿Solución? IA, por supuesto.
Estados Unidos quiere un nuevo sistema llamado Detective Border que cruzaría rutas de embarque, origen declarado y capacidad real de cada planta.
¿Qué significa?
Si exportas bajo T-MEC: se abre otro frente para estar al tiro con tener todo en regla.
Si haces componentes eléctricos en el Bajío: eres el ejemplo. Casi casi te apuntaron con el dedo.
Para el país: en enero subimos aranceles de hasta 50% a más de 1,400 productos de países sin tratado, China incluida, con la revisión del T-MEC en la mira. Aun así aparecemos en la lista.
Para los abogados de comercio exterior: esto quiere decir temporada alta.
Me quedo con el nombre del programa: Detective Border. Nada como bautizar a un sistema que debería ser inocente con nombre de serie policiaca.


