En los primeros cinco meses de 2026, la industria tech echó a 115,430 personas, casi tantas como en todo 2025.
Muchas empresas dicen que es por la IA. Pero las cifras académicas más serias todavía no encuentran que la IA esté subiendo la productividad agregada de la economía.
Aaron Levie, CEO de Box (software empresarial que usan empresas como IBM o Morgan Stanley), le puso nombre a la fiebre: psicosis de IA.
¿Qué es eso? Checa:
Los jefes están demasiado lejos del último tramo del trabajo. Juegan con IA un rato, generan un prototipo o un contrato de prueba, y deciden que los agentes pueden hacer el resto. Pero ellos no revisan código, ni descubren cuándo la IA se inventó una librería.
Los síntomas de psicosis de la IA:
Despidos masivos de empresas. Al final, se piensa que la chamba la podría hacer una IA.
Presión de adopción… sin ser específicos de cómo. Fe hay, manuales no tanto.
La buena noticia: esto de querer adoptar rápido una nueva tecnología ha pasado antes. Incluso lo reorganizaciones masivas sin tener planchada la transición. Y nos pasó con un amigo de todos los días: la computadora.
En 1987, el Nobel Robert Solow dijo que veía la era de la computadora en todos lados menos en las estadísticas de productividad. Hoy todos usamos computadoras diario, pero la productividad asociada a ellas tardó como una década en aparecer.
A esa contradicción (computadoras por todos lados, pero productividad todavía no evidente) se le llamó la paradoja de Solow.
¿Y si pasa lo mismo con la IA?
Las cifras académicas son crueles. Un artículo publicado en Berkeley no encontró relación robusta entre adopción de IA y productividad agregada. El MIT cree que los agentes recién serán confiables en la mayoría de tareas de texto hacia 2029.
¿Por qué importa?
Si tienes empresa: recortar staff antes de medir el output real de IA en tu operación es un volado. No olvides medir con precisión su utilidad antes de cualquier decisión.
Si haces el trabajo: el cuello de botella se mueve hacia los ejecutivos que tienen que aprobar lo que la IA produce. Es tiempo de capacitarse; quienes lo hagan llevan ventaja.
Solow esperó diez años. Quizás hoy no tenemos esa paciencia.


